¿Cuánto durará la fiesta en los mercados?

Sin lugar a dudas, los mercados accionarios se tiraron fuerte a la fiesta el pasado mes de noviembre, donde el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores tuvo su mejor noviembre en tres años al avanzar un espectacular 10.27%, mientras que el principal índice accionario de Estados Unidos el S&P 500 subió un 8.9%, su mejor desempeño desde julio de 2022.

Los Treasury Bills y el Bono a 10 años, tuvieron bajas interesantes en sus rendimientos y se pudo ver en general, un dólar más fuerte.

Los diferentes datos económicos que se han venido publicando, han hecho pensar a los inversionistas que no solamente se terminó el ciclo de alzas de la Reserva Federal (Fed), sino que tan pronto como en el primer trimestre del año entrante, la Fed podría dar inicio a bajar su tasa de referencia al haber logrado contener las presiones inflacionarias, y que inclusive, podría ésta bajar hasta en cinco ocasiones a lo largo del año.

De hecho, al momento de escribir esto, el mercado de futuros en Chicago descuenta con una probabilidad del 98.8% que la tasa de referencia del banco central estadounidense permanecerá sin cambios en la próxima reunión del Comité Federal de Mercados Abiertos (FOMC, por sus siglas en inglés) a celebrarse el 13 de diciembre, mientras que para la reunión del 20 de marzo del año entrante, los futuros asignan ya un 55.1% de probabilidades que la tasa bajará un cuarto de punto y 8.3% a que la baja pudiera ser de hasta medio punto.

Para diciembre de 2024, el mercado asigna una posibilidad del 77% que la tasa de referencia podría ubicarse en niveles de entre 3.75 y 4.50% versus el rango actual de 5.25-5.50 por ciento.

El miércoles pasado se publicó el Beige Book, el cual confirmó que la tendencia es de desaceleración en los datos de inflación y en la economía, la cual se vino a sumar a otros indicadores globales como los datos de inflación en Alemania, España y Australia, así como el ajuste en el deflactor del consumo personal en Estados Unidos, que es uno de los indicadores favoritos de la Fed para medir presiones inflacionarias, al ubicarse en su lectura anualizada en 3.5% versus el 3.7% previo.

Por su parte, el PIB de Estados Unidos al tercer trimestre se ubicó en 5.2% versus el 4.9% que esperaba el mercado, mientras que el consumo bajo de 4 a 3.6%, lo que le da margen a la Fed para estar seguros de que se ha controlado la inflación antes de tener que bajar sus tasas.

En México, el informe trimestral de Banco de México (Banxico) revisó al alza los estimados de crecimiento para 2023 al ubicarlos en 3.3% versus el 3% previo y estimo que el crecimiento para el 2024 sería del 3% versus el 2.1% anterior.

El mercado estima, sin embargo, que el inicio de baja de tasas en nuestro país tendría que adelantarse al de Estados Unidos, lo que podría ponerle presiones al tipo de cambio, donde el peso, si bien se ha mantenido con cierta fortaleza, encontró piso fuerte en los 17.00 pesos/dólar y a lo largo de la semana se depreció 0.4% para quedar en niveles de 17.17.

A pesar de la euforia en los mercados, el viernes pasado Jerome Powell, presidente de la Fed, advirtió que aún es prematuro hablar de una fecha para iniciar el ciclo de bajas en las tasas de interés.

Además, si bien es cierto que los resultados trimestrales recientes de las empresas que cotizan en Bolsa en general fueron buenos, conforme se vaya desacelerando la economía, sin duda tendrán un impacto en las mismas, donde se estima hoy que ya varias acciones del S&P 500 se encuentran en niveles de sobrecompra y que en otras ocasiones han sido motivo de importantes correcciones.

Por lo pronto, se estima que el impulso dure quizá un poco más, pero nadie sabe cuánto más.

Con los problemas geopolíticos existentes, año electoral en Estados Unidos y México y los mercados que no tienen palabra de honor, no les quepa la menor duda que la volatilidad será la constante.

aga@gamaa.com.mx

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